No és el Mateix.

No és el mateix viure sentint-te part del teu País, que viure-hi, gairebé sense conèixer-lo.

No és el mateix viure en i pel teu País, que només viure d’ell.

Cada individu, no és del País a on ha nascut, sinó del País a on viu i comparteix.

Aquestes reflexions, les vaig sentir després d’assistir a la darrera Diada de l’11 de setembre del 2015.

Venia al metro amb direcció a casa meva, al costat de la dona i la filla menor i hi havia un grup de persones que en llengua catalana, deien el següent:

Es pensen aquests curts d’intel·ligència, que amb les seves mogudes, nosaltres deixarem de ser i sentir-nos catalans i espanyols.

Després escoltar-los, en aquests moments i en aquell lloc, amb tristesa, en castellà vaig pensar:

“Hi ha catalans que han nascut a Catalunya i tot i així, tampoc s’han adaptat a ser catalans, com aquest grup, aquests són els pitjors, se senten espanyols.

“Mai podràs ser i sentir-se esclau de dos Amos alhora o, ho ets d’un o, ho ets de l’altre”. Si busques la teva llibertat, només la aconseguissis si des de la teva esclavitud, al sol pertànyer a un, ja que és molt difícil que els dos et facin lliure i tu moriràs abans d’aconseguir-ho “.

El dia en què jo mori, deixaré de ser un esclau de la vida.

Autor: Elias Robles i Ferrero, Text extraído del meu llibre registrat a nivell universal, “Jo he estat un activista solidari a Catalunya,

Naufrago del “Más Allá.


Años hace que yo busco una senda en mi final.

Hace años que pretendo saber que es el Más Allá.

Unos me dicen que es blanco, otros que es armonía y paz,
y hasta incluso me dicen, que también es libertad.

¿Si algo después existe?, yo lo deseo encontrar,
pero no ese algo que dicen, al que yo no logro hallar.

De la libertad no os hablo, pues esto me hace llorar.
A esa falsa libertad yo la comparo,
como una nube en el mar, en la que yo soy naufrago.
sujeto por un madero, intentando que las olas no me logren atrapar.

Estoy en su superficie, y no quiero naufragar,
lucho contra esas olas que me quieren devorar.

La nube quieta me mira, sin dejar de observar,
a las Estrellas, la Luna, y la superficie del mar.

¿Cómo, entones seré libre?, si no sé que hay al final de ese mar.

¿Como entonces seré libre?, en un mar de inmensidad,
sin Sol y sin Estrellas, y la Luna, ¿dónde está?

Lo mismo pasa con Dios, que no lo puedo encontrar,
pues naufrago soy en este mundo, y también del Más Allá.

Uno de esos días grises que amenazan lluvia, caminaba por una calle de Barcelona próxima a las Ramblas, mi objetivo no era otro que aproximarme al interior de la Catedral de Barcelona, con la idea de buscar dentro de ella la imagen del Cristo de Lepanto.
Cuando llegue al interior del recinto, recuerdo que me senté en la última fila de bancos con la idea de relajarme unos minutos antes de lograr mi objetivo.
Fue curioso, deje mi mente en blanco, tras lo cual y ¿sin saber por qué?, me encontré desplazándome energéticamente, a una terrible velocidad, por un oscuro túnel. Hubo un instante en el que una curiosa voz me dijo: ¡No tengas miedo!, te vas desplazando por el ¡Túnel de la Muerte!, ¡Al final Dios te espera!
Fue tan grande el impacto que capte en esos momentos, que de nuevo abrí mis ojos y pude observar que en lugar de la última fila, estaba sentado en el segundo banco de dicho recinto. A mi lado sentado había un curioso personaje, el cual me ofreció un bolígrafo y un folio de papel. Como era de esperar él desapareció y yo comencé a escribir y “Naufrago del Más Allá”, es lo que me salió.

Autor: Elias Robles, librepensador agnóstico, alquimista mental, anciano sabio, Elhiot Roures.

Texto extraído de mi libro registrado en el Registro de la Propiedad Intelectual a nivel Universal, en el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya.

 

Yo tengo un hermoso Valle.


Yo tengo un hermoso valle, al fondo en el Más Allá.

Un lugar que en esta vida, yo me he logrado ganar.

Duro es el sendero, por el que Dios me hace andar.

Benditas sean mis fatigas, si al final Dios me le da.

A veces se me hace duro, a veces no aguanto más.

Pues Dios a mí, un carro me ha dado, para a gente transportar,

por un sendero cuesta arriba, que no se cómo aguantar,

pues subidos en él van gentes cargadas de carga van,

que no me quieren ayudar a tirar de mi carro para a nuestro destino llegar,

ligeros todos de mente, para con Dios dialogar.

A veces lo soltaría, pues yo ya no aguanto más.

Al fondo veo una Luz, y eso me ayuda a tirar,

de ese carro maldito, que lleno de gente va,

gentes que están mejor que yo y que no quieren tirar.

De pronto cierro mis ojos y mi mente se va,

se va hacia esa Luz y al fondo mi valle esta.

Dedico estas sensaciones mías, a esos miles de millones de seres humanos que como yo van tirando del carro de su vida, al que se suben multitud de gente, que es incapaz de ver a la persona que les transporta, sin además preocuparles para nada, si verdaderamente esta persona es capaz de tirar del carro en el que ellos tan cómodamente se desplazan por dicho sendero, me refiero al “SENDERO DE LA VIDA”.
Sean para esos miles de millones de seres humanos, me refiero a los que tiran del carro, mi admiración, mi respeto y mis deseos de que si después de esta vida hay ¿Algo?, encontrármelos en ese ¿Algo?, y vivir con ellos Eternamente, en Paz y Armonía.
Si alguna vez, tú ves que vas tirando de tu carro y ya no puedes más, llámame mentalmente, yo bajare a ayudarte y al final de tu camino, ambos retornaremos juntos a mi hermoso valle en “El Más Allá”.
Yo te prometo que si en esos instantes, yo ya estoy en mi valle, te vendré a ayudar a tirar de tu carro y después si lo deseas, te llevare conmigo a él.

Autor: Elias Robles Ferrero, texto extraído de mi libro registrado a nivel Universal: “Buscando en mi Inmensidad”.

Buscando en mi Inmensidad (Libro solidario)

Foto realizada personalmente por Elias Robles,  a 1o millas de las costas de Badalona en Catalunya(c)

El meu llibre Solidari.

Buscando en mi Inmensidad Edición Solidaria en pdf.

L’Autor: Elías Robles Ferrero, un ésser humà, que estima la llibertat individual i col·lectiva de les persones i creu en la diversitat dels seus plantejaments i actuacions, sempre que aquests siguin resoetuosos i realitzables.

Contacte: Progres.i.natura@gmail.com

La meva frase: “Un individu no serà veritablement lliure, si la seva pròpia llibertat, no li permet la suficient generositat, com per respectar la dels altres”.

Mi libro Solidario

Buscando en mi Inmensidad Edición Solidaria en pdf.

El Autor: Elías Robles Ferrero, un ser humano, que  ama la libertad individual y colectiva de las personas y cree en la diversidad de sus planteamientos y actuaciones.

Mi frase: “Un individuo no será verdaderamente libre, si su propia libertad, no le permite la suficiente generosidad, como para respetar la de los demás”.

 

 

Mis dieciocho Senderos Mentales.

Las diversas tradiciones religiosas nos enseñan que el ser humano es algo más que el cuerpo físico, que todos conocemos. Incluso nos hablan de otros planos o niveles de existencia.

Abraham, Moisés, Buda, Jesús, Mahoma y otros grandes personajes de la historia de la humanidad no encontraron su auténtica sabiduría (la que les hizo destacar sobre los demás) en los libros, sino que la consiguieron tras relajadas sesiones  de profunda meditación.

Ellos fueron capaces de entender que la verdadera filosofía no se ha de encontrar en el exterior sino que la poseemos, y de eso no hay duda, en nuestro propio “Mundo Interior”.

Cuando muchas de estas filosofías daban normas higiénicas, dietéticas y respiratorias con la idea de mejorar la “Fuerza Vital”, ya intuían lo que hoy se admite sobre la posibilidad de modificar la bioquímica interna de nuestro  organismo  con técnicas de tipo yóguico sin el consumo de fármacos.

Todos estos caminos, reflejan la búsqueda en la que la inmensa mayoría de los seres humanos nos comprometemos, y en los que hasta intentamos y conseguimos, a veces, hallar refugio; lo que de alguna manera justifica también nuestra forma de ser o existir.

Mi idea  al escribir “Mis dieciocho Senderos Mentales”, es  intentar introducir algunas de estas enseñanzas con mis experiencias en este libro.

Estas y otras experiencias siempre han formado parte de los más importantes objetivos de mi vida: aprender y entender el máximo de cosas de esa maravillosa  universidad de la vida.

En ella siempre he intentado aprender a escuchar, comprender y respetar, y siempre que las circunstancias me lo han permitido, a poner en práctica lo poco o lo mucho que en cada instante, la vida me ha aportado, es por eso que, me agradaría que leas con paciencia y reflexión mis trabajos.

Tal vez, mis manifestaciones y estos conocimientos expresados, la mayoría de veces, te pueden resultar incoherentes e incluso incomprensibles y físicamente irrealizables, pero lo que sí es cierto, es que existen y por esta razón  merecen la pena sino a ser investigados, al menos ser leídos y estudiados.

Autor: Elias Robles, librepensador agnóstico y alquimista mental, además de anciano sabio.  Texto extraído de mi libro registrado en el Registro de la Propiedad Intelectual a nivel Universal. “Mis dieciocho Senderos Mentales”.

 

El Pen Shao de Li Ts´Teng.

El Pen Shao de Li Ts´Teng, 2500 años antes de Cristo, hace referencia a cerca de 1.100 vegetales repartidos en 68 especies y cita más de 8.000 recetas o formulas.

Los médicos Chinos empezaron a obtener droga 3.000 años antes que los Occidentales, y aunque carecían de elementos técnicos  y científicos que hoy hacen  posible a sus colegas de Occidente  la obtención rápida  y relativamente fácil de fármacos , no por ello dejaban de ser conscientes y rigurosos en sus trabajos en primitiva investigación, y como ha sido el caso también en Occidente, procedieron a recopilar un inventario farmacoterapéutico en base a los éxitos comprobados en el tratamiento de numerosas enfermedades.

Los remedios Chinos procedían  de la Naturaleza, de las plantas y animales, estos últimos fácilmente asequibles a los médicos del pasado, los cuales no disponían de medios  que les permitieran efectuar complicadas extracciones de laboratorio, así los ingredientes de sus prescripciones, no han sido nunca tan refinados  o puros como los usados en Occidente.

Los Herbóterapeutas Chinos usan en cada una de sus mezclas muchos más ingredientes que los médicos Occidentales, prescriben sus drogas en base  a postulados  completamente diferentes, valiéndose  de formulas y reglas tan ajenas a la Medicina Occidental como la teoría China del Universo y en la aceptación total de que: “Todo trastorno en el equilibrio ying-yang es causa de enfermedad”. “Todo se halla en todo”, dice un aforismo Chino, si el Universo esta sometido a la Ley del Equilibrio, el hombre al formar parte integrante del Cosmos, lo mismo que todo ser vivo, deberá sufrir las mismas Leyes, pues está claro que, recibe la Energía Fundamental, bajo sus dos formas manifiestas: del Cosmos una energía-psi-partícula del Yang; de la Tierra una energía telúrica-psi-partícula del Ying.

Como en el caso de los tratamientos de Acupuntura, los remedios Chinos a base de hierbas son específicos  para cada paciente. Los médicos que practican la Acupuntura, como la Herboterapía se sirven del diagnostico de los “pulsos”  para con ello decidir ingredientes que devolverán la estabilidad a la dualidad: Ying-Yang.

 A diferencia de las drogas de uso en Occidente, que por lo general  han sido combinadas previamente y se encuentran listas  para su uso; La mayoría de los  compuestos Chinos  han de ser preparados en cada ocasión, algunos llegan a contener  hasta treinta o más ingredientes, mientras que otros solo dos o tres.

El medicamento más natural y más popular en China  es el “Ginseng”  que procede de una planta  de forma semejante a la estructura humana y cuya traducción del chino  significa: “Raíz-Hombre”.

Algunos médicos Chinos, al igual que algunos de sus colegas Europeos creían que la forma de una planta  influía en sus poderes curativos, así  pues, la que fuese semejante  a un corazón demostraría ser un eficaz cardiotonico, de ser la apariencia  reniforme, serian los riñones los beneficiados.

La raíz de Ginseng, por  consiguiente, tenía  que mostrarse eficaz  para la curación de muchos males del hombre.

La raíz de Ginseng ha sido utilizada en China para  curar la anemia, depresiones, asma, resfriados, afecciones oculares, fatiga, ataques de corazón, dolores de cabeza, indigestión, impotencia, nauseas, reumatismo, frigidez, languidez, vértigo, trastornos emocionales, etc.

La lista de enfermedades susceptible a esta maravillosa raíz, es prácticamente interminable y no solo son los Chinos quienes tanto respeto muestran  por la Raíz-Hombre;  Que se vende en farmacias  y establecimientos dietéticos Europeos y Americanos y se cuentan por millones  los Occidentales  que consumen las distintas variedades de manipulaciones de esta raíz.

El Ginseng cultivado en Corea  puede ser comprado en Europa, en el Canadá y en los Estados Unidos  en forma de cápsulas, mezclado con miel  y como licor.

El extracto puro  se suele vender a unos 200 dólares la libra, lo que hace a esta  planta, una de las más caras del Mundo. También la usan los médicos, aunque de forma diferente, lo prescriben  en concentraciones diversas como sedante, relajante, analgésico, mezclado con la raíz de una leguminosa denominada: <Astrágalos>  siendo ingerida  antes de comer para facilitar la digestión. Combinado con miel y canela   estimula la circulación de la sangre.  Hervido con hojas de bambú es un tranquilizante suave.

Los Herbolarios Chinos  no dejan de añadirlo en muchas de sus numerosas preparaciones,  si bien no reivindican  para él todos los milagros  que se le atribuyen.

Dada la popularidad del Ginseng, los clínicos Occidentales han analizado  sus componentes, entre los  que se cuentan entre otros: una resina almidón, taninos, amargantes, y saponinas. Estas sustancias  pertenecientes al grupo de los glucósidos, en la terapia Accidental se indican para el tratamiento  de la presión sanguínea elevada.

La relación entre esta planta  y el insomnio, la tensión, los problemas digestivos y la hiperactividad son bien conocidos. Así, los chinos  concuerdan  extraordinariamente  con los farmacólogos de Occidente  al agregar el Ginseng a muchas de sus recetas, corroborando la realidad de los hechos, sea en la medicina China o en la Occidental. Esto supera a la fantasía de charlatanes y curanderos.

Este trabajo lo inserto: profesor Saile Selbor, persona jubilada, experta en botánica medicinal.