Hace noches que yo sueño.

 

Hace noches que yo sueño, sueño que en mí tú ahora piensas,

cierro mis ojos y miro, la oscuridad es inmensa,

sigo por esta oscuridad profunda y no veo su frontera.

Mis ánimos se hunden por mi tremenda ceguera.

Odio, rabia e impotencia, son todas mis consecuencias.

De repente, el Infinito, me muestra una luz inmensa.

Algo vibra dentro de mí: ¿qué será y  a dónde lleva?

Caminando mentalmente, llego yo a esa luz tan inmensa.

Algo dentro de mí me dice: ¡Detente!, párate y no te pierdas,

si te adentras dentro de ella, nunca volverás a verla,

esa luz, es tu muerte, y al otro lado te espera,

otra Energía más fuerte, qué la tuya, allí, en la Tierra.

Vuelve a abrir los ojos y respira lo que puedas,

pues nadie merece a nadie, si tú en ella ya no piensas.

Esta pequeña sensación, la escribí pensando en una persona ficticia, que no existe. Me apetecía escribir y,  eso es lo que me  ha surgido.

A veces los sueños ficticios en lugar de crear sensaciones positivas en la mente de una persona, lo que hacen es crear sensaciones de angustia y añoranza.

Mi problema es que mi espíritu necesita poco para evadirse a otras posibilidades mentales y esto no siempre es bueno, pues cuando tú vuelves a tu realidad física la realidad puede ser tan diferente que en lugar de encontrar paz interior, lo que logras es zozobra, como a mí me ha pasado con estas sensaciones que te acabo de narrar:

                                                               “Hace noches que yo sueño”

Autor: Elias Robles Ferrero, texto extraído de mi libro registrado intelectualmente a nivel universal ” Buscando en  i Inmensidad”.Reservados todos los derechos®

Soy Indigente en la Vida.

Soy indigente en la vida, además de un caminante,

busco senderos y cosas, que a mí del frió me aparten.

Anoche yo no cene y hace días que tengo hambre.

Debajo un banco me acosté, entre  forrajes y hojas secas,

además de unos  papeles y unos trozos de cartón.

A cero grados estábamos y yo no aguantaba más,

por techo estaban las nubes y la madera estaba helada,

mi cuerpo ya  era agonía y deseos yo tenía de morirme,

mientras la ciudad dormía.

Cien Estrellas yo conté y ninguna era la mía,

la luna no me arropaba y ni una voz  yo sentía.

De repente yo flotaba, mi cuerpo ya no era mío,

era esa sensación tremenda, de impotencia y noche fría,

la que acabo con mis penas, la última noche de mi vida,

la de aquel parque sombrío, que a mí me quito la vida.

Hace unos días, paseando con mis dos perritos ex vagabundos, me encontré con una de esas personas durmiendo en un banco de una plaza, en la ciudad donde vivo.

Al llegar a mi casa escribí esta poesía  e hice este comentario dirigido a  nuestros representantes estatales: ¿Porque los que podéis no hacéis nada?,   me refiero a vosotros, los político y los que tenéis medios:

¿Si  es que Dios existe y es justo?,  podéis estar seguros,  que vosotros no llegareis a la Gloria,  y como todos los humanos,  después de vuestra muerte, con el tiempo, vosotros  también formareis parte de la Eterna Noche del Olvido.

Es curioso pensar que mientras nosotros hacemos una, dos o tres comidas al día, otros en otros lugares, se ven incapaces de saber lo que han de hacer o a dónde dirigirse para que lo que la Constitución Española les otorga como un derecho ellos se puedan beneficiar sin tener como horizonte, la soledad, la miseria, el hambre y como final una terrible y solitaria muerte.

 

 

Estoy perdido en mi vida.

Estoy perdido en mi vida, buscando en la inmensidad,

noto sensaciones raras, que me intentan atrapar,

en mil  fobias retorcidas, que no logro descifrar.

La vida a mi me da miedo, al en ella yo buscar,

esas sensaciones raras, que me intentan enredar.

Cuando yo en su día muera, al  liberarse mi Alma,

a Dios quisiera encontrar.

A ese Dios que no es quien dicen, a ese Dios de Inmensidad.

A ese Dios que yo no encuentro, porque no sé donde está.

Esta poesía la hice una curiosa tarde, después de haber estado sentado en el sofá de mi casa, realizando una reflexión mental de los hechos más importantes acaecidos, desde esos momentos hasta ¿creo?, mis nueve años de edad.

La experiencia fue terrible, pues según iba memorizando los hechos más importantes de mi vida, tanto positivos como negativos desde el presente hasta, como hace un momento expresaba,  hubo instantes en los que note que mis ojos se humedecían y otros en los que recordando hechos, me sentía inmensamente feliz.

Te invito a hacerlo, te puedo asegurar de que cuando, tras hacerlo vuelvas a ser tú, te vas a encontrar mucho mejor y como yo hago, tu también lo repetirás cada mes.

Autor: Elias Robles Ferrero, un librepensador, alquimista mental agnóstico, luchador contra lo injusto, proceda de donde proceda, que siempre te dirá lo que el piensa, jamas lo que tu has de hacer, cree en la libertad de las personas y en la de los pueblos oprimidos.

Texto extraído de mi libro Registrado a nivel Universal: “Buscando en mi Inmensidad”.

Una mujer en la playa.

Una mujer en la playa tendida en la arena está,

con la vista perdida en el cielo  buscando la inmensidad,

sueña que en cualquier instante  de él, un Ángel bajará,

para mirarla y besarla, y disfrutar los dos juntos,

de su lozana hermosura  y de sus ansias de amar.

Por un instante cerró sus ojos, pues el Sol la hizo dudar,

al ver al fondo, en el cielo a un deslumbrante galán.

Al llegar abajo él, ella lo intentó besar,

cuál no sería su sorpresa, al sus labios no encontrar,

la consistencia del beso, que  cualquier humano da.

¿Quién eres Ser especial, que de tan alto lugar,

tú me  has bajado a besar?

¿Porqué no siento tus besos?, ¿es que no sabes amar?

Mujer hermosa, ¿quién crees ser, para que yo te ansié amar?

Dime lo que tú deseas y yo lo haré realidad,

pues de cuerpos yo no entiendo, y mi Energía es fugaz,

por eso, si tú me explicas,  tú y yo nos vamos a amar,

pues mi Dios, que es el tuyo a los dos nos va a ayudar,

y  si ambos nos queremos un humano a mí me hará.

para compartir ambos juntos tu vida y mi eternidad.

Una tarde del mes de julio, de no hace bastantes años, yo estaba solo en una curiosa playa de la costa catalana. Estaba tumbado con la idea de absorber al cien por cien los rayos solares en la idea de que esto me permitiera aliviar mis síntomas soriásicos durante el otoño, invierno y primavera siguientes.

Recuerdo que estaba tan relajado en esos momentos,  que multitud de gritos, no solo me hicieron volver a mi realidad, sino que inconscientemente me levante y pude observar que había un grupo  de gente que rodeaban a unos socorristas que estaban intentando vanamente salvar a una mujer que acababan de rescatar porque se estaba ahogando.

Los socorristas no pudieron hacer nada por ella. Cuando llegue a casa me surgió, pensando en aquella mujer, esta poesía.

Autor: Elias Robles Ferrero, un librepensador, alquimista mental agnóstico, luchador contra lo injusto, proceda de donde proceda, que siempre te dirá lo que el piensa, jamas lo que tu has de hacer, cree en la libertad de las personas y en la de los pueblos oprimidos.

Texto extraído de mi libro Registrado a nivel Universal: “Buscando en mi Inmensidad”.

 

De nuevo soñé contigo.

Anoche soñé contigo, contigo anoche soñé.

Soñé que tú eras un Ángel, que me bajabas a ver.

Cuando frente a mí,  tú aterrizaste, yo no supe lo que hacer.

Me quede  mudo y perplejo, y con deseos de abrazarte.

¿Quién eres tu bello Ángel?, que a mi has venido a ver.

Tu muerte yo soy humano y tú has de acompañarme,

a los confines del Cielo, para con Dios encontrarte.

¿Qué cosas más raras dices?, ¿porque tú a mí me buscaste?,

yo pensé que la muerte, era oscura e impenetrable.

Si tú me llevas arriba, ¿como yo te he de seguir?,

si mis Alas no has traído y yo aquí soy caminante.

El Ángel abrió su boca y comenzó a comentarme:

Deja tu cuerpo tranquilo e intenta de relajarte,

veras como al ser tú  un Espíritu, serás energía flotante,

y en cuestión de unos segundos, Dios deseara abrazarte,

y enseñarte, en tu destino, Esa, tu  Eterna Gloria,

la que tú en la Tierra ganaste.

Has de pensar siempre que cada momento de tu vida es algo diferente.  Intenta aprender, reflexionar y sobre todo crear las condiciones para que ese instante, me refiero al último de tu vida,  no sea negativo.

Piensa que la vida en sí, es un continuo aprendizaje y que todo, una fracción de segundo después ya es pasado, y que hasta incluso, en el último instante de tu vida aprenderás algo nuevo, que también será pasado para los que queden en ella  y con el tiempo “olvido”:

“Pues aprenderás a morirte”.

Autor: Elias Robles Ferrero, un librepensador, alquimista mental agnóstico, luchador contra lo injusto, proceda de donde proceda, que siempre te dirá lo que el piensa, jamas lo que tu has de hacer, cree en la libertad de las personas y en la de los pueblos oprimidos.

Texto extraído de mi libro Registrado a nivel Universal: “Buscando en mi Inmensidad”.

Sensacions / Sensaciones.

Crea una Senda a la teva Ment.

Crea una senda  a la teva ment i camina per ella descalça o descalç, no ploris per les espines i no pateixis pel cansament, observa, pensa i respira, per cada cosa al teu pas.

Autor: Elias Robles Ferrero, un Ancià Savi, lliurepensador agnòstic, alquimista mental, autodidacta, defensor de la llibertat de qualsevol ésser humà en els llocs en els quals, ells viuen.

Crea una Senda en tu Mente.

Crea una senda en tu mente y camina por ella descalza o descalzo, no llores por las espinas y no sufras por el cansancio, observa, piensa y respira, por  cada cosa a tu paso.

Autor: Elias Robles Ferrero, un Anciano Sabio, librepensador agnóstico, alquimista mental, autodidacta, defensor de la libertad de cualquier ser humano en los lugares en los cuales, ellos viven.

2 Interesantes frases a tener en cuenta.

Para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor”.
Autor: Mario Benedetti, 
Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio.
Autor:Mahatma Gandhi